Hierbas y especias: El tesoro resguardado en cada cocina!

Para la mayoría de las personas sería impensable preparar y saborear su comida sin especias ni hierbas. El orégano, el pimentón, el curry, el chili, la canela y la vainilla son solo algunos de los muchos condimentos que existen y se usan en el mundo. Hacen la pequeña o gran diferencia en las recetas e incluso distinguen culturas. El cilantro y la cebolla, por ejemplo, son indispensables en la cocina latinoamericana. El ajo, la albahaca y el orégano son indispensables para la cocina mediterránea. El curry, el jengibre y el cardamomo definen los sabores de la cocina asiática. ¿Te imaginas un plato hindú sin curry, una pizza sin orégano, un gulash sin pimentón, un gazpacho o un chucrut sin comino o una paella de mariscos sin azafrán?

Un descubrimiento debido al azar

Las hierbas y especias provienen de diferentes partes de la planta, y se utilizan para impartir un aroma y sabor a los alimentos. Condimentar los alimentos fue un proceso que de alguna manera se inició de manera fortuita. Cuando cazadores y recolectores al envolver por ejemplo la carne para prolongar su duración, la envolvieron con ciertas hojas, arbustos, cortezas, bayas, etc… y notaron que luego éstas podían darle un mejor sabor.

Las hierbas y especias en la antigüedad

Las especias se han utilizado en la antigüedad debido a la experiencia de que varias hierbas y especias tienen la capacidad de hacer que los alimentos sean más duraderos. Hoy, sabemos que por ejemplo, la oxidación de los lípidos se retrasa, lo que retrasa la ranciedad, y el efecto antibacteriano que poseen también contribuye a una vida útil más larga.

Ya en el antiguo Egipto, incluso se les atribuyeron a algunas hierbas y especias ciertas propiedades terapéuticas. En la antigua Roma también se utilizaban un sin número de ellas para condimentar la comida. Y en la actualidad aún hacen parte de la cocina mediterránea, como: el orégano, el eneldo o la mejorana. A las que también se les atribuía propiedades medicinales o afrodisíacas.

Tan importantes han sido los condimentos en el desarrollo de la gastronomía que tenemos actualmente, que no podemos olvidar que hasta Cristóbal Colón llegó al continente americano en su búsqueda por encontrar especias. Él inicialmente pretendía encontrar una ruta marítima alternativa a Asia, como solía hacer Marco Polo, y establecer de esta manera una nueva ruta comercial en la que las especias pudieran transportarse de Asia a Europa.

En la Edad Media, era una señal de alto estatus usar muchas y exóticas especias en la preparación de los platos. Las especias a veces incluso se usaban como medio de pago. De ahí la conocida frase: „pagar en especias“.

Propiedades de las hierbas y especias

En estudios se ha podido constatar los efectos positivos de las hierbas y especias en la salud, debido ​​a las sustancias bioactivas que contienen. Estas son sustancias que se encuentran en pequeñas cantidades en plantas o alimentos, como: compuestos sulfurados, saponinas, fenoles o polisacáridos. Que les confieren propiedades terapéuticas, por ejemplo, como antioxidantes, antiinflamatorias, antidiabéticas, antihipertensivas, antimicrobianas. En los último años, también se ha explorado su influencia en la salud digestiva (potencial prebiótico).

Por ejemplo, en estudios, el ajo se ha asociado con propiedades antioxidantes, antiinflamatorias, antibacterianas, antifúngicas, inmunomoduladoras, cardiovasculares, anticancerígenas, hepatoprotectoras, protectoras del sistema digestivo, antidiabéticas y neuroprotectoras.

El jengibre se ha relacionado en estudios con la reducción del azúcar en la sangre y las propiedades antiinflamatorias, antioxidantes y antimicrobianas.

La cúrcuma se ha estudiado ampliamente en los últimos años, principalmente debido a sus propiedades antioxidantes y antiinflamatorias. En algunos casos, incluso se sugiere usar la cúrcuma como coadyuvante en enfermedades autoinmunes y enfermedades reumáticas, o usarla simultáneamente en terapias oncológicas.

Para la canela, se han demostrado varias propiedades en estudios en animales in vitro e in vivo: reducción de azúcar en la sangre, nivel de colesterol y presión arterial. Esto sugiere que la canela tiene un efecto positivo sobre el sistema cardiovascular. Aparte de eso, la canela tiene las propiedades habituales: antiinflamatoria, antimicrobiana, antiparasitaria, y antioxidante.

También se ha demostrado que el orégano, la salvia, el romero, la menta, la albahaca y el tomillo tienen un efecto antioxidante debido a la gran cantidad de fenoles. Los clavos, por otro lado, se ha encontrado que han contribuido positivamente al tratamiento con antibióticos sobre las bacterias orales.

Las hierbas y especias generalmente contienen muchos compuestos bioactivos. Los estudios indican que estos deben explorarse en mayor profundidad para estimar mejor las cantidades de hierbas y especias que deben ser consumidas por la población.

La gran cantidad de efectos beneficiosos que tienen las hierbas y especias pueden desarrollarse especialmente cuando el estilo de vida se centra en la salud (alimentos saludables, ejercicio adecuado…). Complementando preparaciones saludables con una percepción sensorial interesante, y de esta manera contribuyendo al éxito de muchas recetas.

Al utilizar hierbas y especias, es posible reducir o incluso omitir otros ingredientes menos ventajosos, como grasas saturadas, sal o incluso azúcar. Esto hace posible preparar alimentos más saludables que además sean más apetitosos.

Las hierbas y especias ayudan a condimentar tu comida con salud!

Tercera parte de los resultados de la encuesta: Mis ideas acerca de la alimentación

Aquí encuentras los resultados de la segunda parte de los resultados de la encuesta

¿Qué pienso acerca de la alimentación de las personas hoy en día?

Las opiniones referentes a la pregunta: ¿qué pienso de como se alimentan las personas hoy en día?  son muy variadas. Por un lado, se puede detectar que algunas personas de la encuesta, sienten que hay más consciencia a la hora de alimentarse, y por ende las personas cuidan más lo que comen. Y por otro lado, los que piensan que la falta de tiempo está haciendo que otra parte de la población haga que se coma menos consciente, y por lo tanto menos saludable.

En general, prevalece la impresión de que la manera como se aborda la alimentación está muy polarizada. Los participantes de la encuesta dicen que algunas personas piensan extremadamente en su comida, mientras que a otras no les importa qué, por qué y cómo comer. En una de las opiniones se llamaba „cultura“, a tener la capacidad de „cuidarse“ a sí mismo.  Incluso algunos consideraron que hay una tendencia hacia el vegetarianismo y hacia el veganismo.

Los alimentos o sustancias que se consumen en exceso en la dieta de la población, a los ojos de los participantes de la encuesta, son la carne, el azúcar, la grasa, la comida „chatarra“ en general y la sal. Además, comentaron sobre el tiempo demasiado corto para poder comer con tranquilidad y, por lo tanto, el no poder disfrutar suficientemente la comida.

Se expresaron diversas creencias, miedos y opiniones sobre la alimentación. En su mayoría, como una crítica a la manera como la industria produce alimentos que pueden ser el resultado del uso de conservantes e ingredientes potencialmente dañinos, o la producción de alimentos „demasiado artificiales“ y la promoción del consumo de demasiados productos elaborados. Y que los productos alimenticios se promocionan como „generadores del bienestar“, a través, de la publicidad independientemente del verdadero efecto en el cuerpo.

También se mencionó la dificultad de encontrar el camino correcto para sí mismo, a partir del bombardeo de información, que a menudo es contradictoria. Por otro lado, mucha información también significó para algunos, que es más fácil encontrar los conocimientos que sirven de base para tomar buenas decisiones.

Sin embargo, algunos de los participantes también comentaron positivamente sobre los hábitos alimenticios de las personas de hoy en día. Las opiniones son que un gran porcentaje de personas están conscientes de una buena alimentación, y que por ello, piensan más en ella e integran alimentos más saludables a su dieta. Por ello, también preparan más rico los alimentos y los comen de una forma más variada.

¿Cómo creo que se alimentará la gente en un futuro?

Algunos encuestados han mencionado productos novedosos o inusuales en su perspectiva sobre el futuro de la alimentación. Por ejemplo, la carne artificial podría reemplazar parcialmente la necesidad de la cría de animales. Otra opción son las pastillas o comida envasada en tubos (como los dentríficos) que podrían satisfacer las necesidades nutricionales de los consumidores. Además de los insectos, que fueron también nombrados como futuros alimentos.

Un aspecto que los participantes destacaron, es que en el futuro se puede dedicar muy poco tiempo a la preparación de alimentos, y que la comida „chatarra“ puede ser incluso la forma predominante de alimentación. Como resultado de ello, cada vez más alimentos vendrían empacados como productos enlatados y/o productos preparados industrialmente listos para consumir. Y que para satisfacer el deseo de los ciudadanos con alimentos más saludables, los productores de alimentos tendrían disponible también, productos elaborados industrialmente pero con la etiqueta de „más saludables“. También comentan, que es posible que se conserven mucho más los productos elaborados, donde la refrigeración ya no sería tan necesaria.

En contraste, también están los que opinan, que podría ser que las personas tiendan a comer más saludable en el futuro que en la actualidad. La razón de esto, fue la mayor cantidad de información disponible que habría en el futuro. Esto, dicen algunos, podría llevar a una consciencia más saludable de cómo cuidar mejor el cuerpo (cuidar de si mismo, a través de la comida y el ejercicio). Por lo tanto, se podría comprender mejor cómo los diferentes hábitos alimenticios conducen a la enfermedad. Y con este conocimiento se podrían prevenir muchas enfermedades. Sin embargo, dicen otros, que es probable que el suministro de información se distribuya de manera desigual, al igual que la posibilidad de seleccionar alimentos libremente (lo que no está disponible en ciertas regiones del mundo, puede hacer que no se pueda, ni comprar ni consumir). Por lo tanto, esto podría llevar a que la gente sea más saludable en Europa, pero no en gran parte del resto del mundo. Alimentos más saludables también podrían ser promocionados por las regulaciones estatales. Una tendencia hacia la producción local o regional y sostenible por parte de empresas más pequeñas se ve también como un posible futuro. También se comentó, que el aumento del poder de adquisitivo podría permitir la compra de ingredientes de alta calidad y que se han producido orgánicamente.

Personalmente pienso que la gente cada vez sabe mejor que quiere con respecto a su salud, y siendo consciente de ello, podrá esclarecer mejor sus objetivos en ese sentido. La seguridad alimentaria que existe hoy en día no se tenía hace unas décadas, lo que asegura productos que tienen óptimas medidas de manipulación alimentaria (en países industrializados). La regulación alimentaria está siendo cada vez mejor y pienso que lo que debemos es ser más consumidores responsables que exijan cada vez más productos de mejor calidad (con menos impacto ambiental), que se ajusten a nuestras expectativas. Por supuesto, consumir materias primas de calidad considero que es lo primordial, y que cuanto más sepamos que comemos en nuestros menús de cada día será mejor. Pero es vital que esto se acompañe de prácticas agrarias más sostenibles y un sistema más justo para los agricultores, para que se puedan abordar las repercusiones debidas al cambio climático (pérdida de biodiversidad, deterioro de la calidad del suelo y del agua, entre otros).

Nosotros, los humanos, hemos evolucionado para poder responder bien a los peligros inminentes, pero no estamos particularmente preparados para hacer predicciones sobre períodos que pueden tardar décadas. Sin embargo, podemos extrapolar las observaciones actuales sobre nuestro planeta Tierra hacia el futuro. A partir de esto, se pueden estimar cifras de 10 mil millones de personas para la población mundial para el año 2050. Con la capacidad de producción actual y la forma en que producimos los alimentos, no podemos sostener esta necesidad de una „manera sostenible“. Me temo que mientras los problemas no sean lo suficientemente grandes, no se cambiará mucho. Sin embargo, existe ya una búsqueda activa de soluciones para las diversas áreas problemáticas.

Se están desarrollando nuevas posibilidades para la producción de fuentes de proteínas, por ejemplo, la producción de fibras de carne a partir de células madre de vaca en laboratorios. En este momento, esta alternativa sigue siendo demasiado costosa (1 porción de carne producida de esta manera actualmente cuesta alrededor de 60,000 € ). Otras alternativas más baratas incluyen el uso de algas y soja para producir diferentes tipos de alimentos. Los insectos (como gusanos, saltamontes) ya se venden en pequeñas cajas especiales, en las que pueden crecer para tenerlos en casa, para ser „cosechados“ allí. También se venden listos para comer como „chips“. En muchos supermercados se pueden encontrar ya productos que se promocionan como „sustitutos de la carne“ y algunos están hechos a base de setas cultivados orgánicamente. Incluso como ejemplo de éstos últimos, han sido unos que han sido desarrollados y producidos por una empresa austriaca, que se dedica principalmente a la producción de carne.

También se están desarrollando ideas tales como jardines verticales en los que las plantas crecen como en estanterías y plantas acuapónicas donde las plantas y los peces se crían en el mismo sistema ecológico y, por lo tanto, se suministran nutrientes entre sí. Además, el uso de la ingeniería genética probablemente será un elemento importante en el suministro de alimentos para las personas en el futuro. Espero que no se utilice (solo) para aumentar las ganancias de las grandes empresas, y para crear una situación de acorralamiento, en la que los agricultores dependan de la buena voluntad de estas empresas. Sino para contribuir por ejemplo, a que las plantas se puedan adaptar a suelos difíciles. También para que se afronten mejor las sequías o las inundaciones, se proporcione una buena composición de nutrientes para las personas y sea menos contaminante la producción de alimentos para el medio ambiente. Después de todo, solo tenemos los recursos de esta Tierra disponibles para todos los seres que la habitamos. El solo hecho de evitar el desperdicio de alimentos es un paso importante hacia la producción sostenible de alimentos.

¡Piensa en las áreas en las que puedes aportar tú parte a la solución! Estoy convencida de que, en la medida en que se forme una „consciencia colectiva“ que busca soluciones a los problemas fundamentales, podemos llegar a encontrarlas, para poder disfrutar mucho más nuestro planeta.

En la siguiente (y final) parte del análisis de la encuesta, destacaré las asociaciones que los participantes tuvieron con las siguientes palabras: los azúcares, los carbohidratos, las grasas, las proteínas, las frutas, los productos lácteos, los vegetales, el gluten y los ácidos grasos omega-3.

http://www.ich-esse-gesund.at/cuarta-parte-de-los-resultados-de-la-encuesta-asociaciones/

No dejes al azar lo que comes!

Independiente de si comes en casa, en el restaurante del trabajo, o si preparas la comida para llevártela y comértela luego en la oficina o en tu sitio de trabajo, debes procurar organizar tu alimentación. Una forma de empezar, es pensar que comidas quisieras realizar a lo largo de la semana. Esto te permitirá hacer una lista con los ingredientes que necesitas para cocinar, y podrás hacer la compra de tus alimentos más precisa.  Y ten presente que para ello, será mejor cuantos más productos sean materias primas y no preparaciones ya elaboradas.

 

Elabora tu menú semanal

Supongamos que te apetece comer una deliciosa lasaña.  Es muy distinto comprar una lasaña lista para consumir a prepararla tu mismo.  Entre los factores que hacen la diferencia está el control de la calidad de los ingredientes que tu quieres tener, las expectativas del sabor que buscas, y el factor económico por supuesto. Si realizas menús que sean equilibrados, puedes asegurar todos los factores anteriores, más el gran factor salud.

Si por razones de trabajo comes en un restaurante, lo principal es elegir la opción más saludable que encuentres. No deberías estar cada día pidiendo un escalope de ternera al almuerzo, por más delicioso que lo vendan, verdad? Pero tampoco privarte de él por completo, si justo es tu comida preferida. Eso si, otra opción que podríamos incluir, es acompañarlo con ensalada y mejor con arroz que con patatas fritas. Y a la cena, tener en cuenta una opción más ligera, como una ensalada verde con garbanzos, una ensalada con queso, o tal vez unos espaguettis con verdura y frutos secos, acompañados de una ensalada de tomate.

Para realizar tu menú debes considerar lo siguiente:

  • Proteínas de calidad, que deben estar presentes en cada una de las comidas principales del día. Ya sea, en forma de queso, leche, tofu, pollo, pescado ó legumbres.
  • Hidratos de Carbono, también en cada comida principal, ya sea como pan, pasta o arroz integral, avena o patatas.
  • Grasas saludables para preparar los alimentos o aderezar ensaladas como el aceite de oliva, colza, nuez… o como aguacate acompañando ensaladas o un tentempié, o consumiendo pescado ( De 1 a 2 veces por semana) del tipo salmón, arenque, sardinas o frutos secos, que a su vez son buena fuente de proteínas.
  • La mitad de lo que comes en el almuerzo (o también llamada comida en algunos países hispano hablantes) y la cena, deben ser verduras. Lo ideal sería variarlas cada día para proporcionar al organismo de una amplia gama de vitaminas, minerales, y fibra que contienen.
  • Al menos consumir dos piezas de fruta por día. Por ejemplo para el desayuno o como refrigerio por la mañana o por la tarde.
  • Lo mejor es crear un menú para toda la semana, que te permita planificar el consumo de alimentos saludables y que disfrutes al comerlos. Luego será más fácil escribir una lista, justo con los alimentos que necesitas comprar y hacer la compra de ellos.
Organiza una lista con los alimentos de tú menú

Una vez que hayas anotado todos los ingredientes para realizar las distintas preparaciones de la semana, todo lo que tienes que hacer es calcular para cuántas personas se debe cocinar, para que sepas las cantidades adecuadas por alimento que vas a utilizar. Puedes usar también una aplicación de lista de compras en tu teléfono, para que puedas luego eliminar convenientemente los artículos que vas obteniendo de la lista. Tal vez incluso, quieras compartir la lista con algún familiar o personas que viven contigo, para que en el momento de la compra te puedan agregar productos que no debes olvidar.

 

Elegir adecuadamente al comprar

Ya tienes preparada tú  lista. Así que ya con cabeza fría y  tu estómago lleno (para evitar que tu hambre te dicte lo que compres), puedes empezar a buscar tus alimentos.

Quizás puedes hacer tu compra en pequeños mercados, donde los mismos agricultores pueden venderte sus productos frescos. Si no es así, probablemente debes hacerlo en un supermercado. Por ello, recuerda que como consumidores somos el objetivo de innumerables estudios de marketing. Y cómo se anuncian los productos puede cambiar enormemente nuestro comportamiento durante la compra. El tamaño del carrito, la superficie del piso, el diseño de los productos, los colores elegidos para los diferentes departamentos, la iluminación, la decoración, la psicología de los precios, la música que se reproduce y mucho más, influyen en nosotros, y en la manera como muchos productos finalmente terminan en el carrito de la compra.

La variedad de los alimentos que escojas contribuirá al equilibrio en tu alimentación, y es clave la selección de buenas materias primas. Al comparar precios ten presente la relación cantidad/precio, y no compres lo que de verdad no necesitas. Los alimentos deben adaptarse a tus expectativas, en términos de frescura y calidad!.

 

Disfruta tu menú con todos tus sentidos!