No dejes al azar lo que comes!

Independiente de si comes en casa, en el restaurante del trabajo, o si preparas la comida para llevártela y comértela luego en la oficina o en tu sitio de trabajo, debes procurar organizar tu alimentación. Una forma de empezar, es pensar que comidas quisieras realizar a lo largo de la semana. Esto te permitirá hacer una lista con los ingredientes que necesitas para cocinar, y podrás hacer la compra de tus alimentos más precisa.  Y ten presente que para ello, será mejor cuantos más productos sean materias primas y no preparaciones ya elaboradas.

 

Elabora tu menú semanal

Supongamos que te apetece comer una deliciosa lasaña.  Es muy distinto comprar una lasaña lista para consumir a prepararla tu mismo.  Entre los factores que hacen la diferencia está el control de la calidad de los ingredientes que tu quieres tener, las expectativas del sabor que buscas, y el factor económico por supuesto. Si realizas menús que sean equilibrados, puedes asegurar todos los factores anteriores, más el gran factor salud.

Si por razones de trabajo comes en un restaurante, lo principal es elegir la opción más saludable que encuentres. No deberías estar cada día pidiendo un escalope de ternera al almuerzo, por más delicioso que lo vendan, verdad? Pero tampoco privarte de él por completo, si justo es tu comida preferida. Eso si, otra opción que podríamos incluir, es acompañarlo con ensalada y mejor con arroz que con patatas fritas. Y a la cena, tener en cuenta una opción más ligera, como una ensalada verde con garbanzos, una ensalada con queso, o tal vez unos espaguettis con verdura y frutos secos, acompañados de una ensalada de tomate.

Para realizar tu menú debes considerar lo siguiente:

  • Proteínas de calidad, que deben estar presentes en cada una de las comidas principales del día. Ya sea, en forma de queso, leche, tofu, pollo, pescado ó legumbres.
  • Hidratos de Carbono, también en cada comida principal, ya sea como pan, pasta o arroz integral, avena o patatas.
  • Grasas saludables para preparar los alimentos o aderezar ensaladas como el aceite de oliva, colza, nuez… o como aguacate acompañando ensaladas o un tentempié, o consumiendo pescado ( De 1 a 2 veces por semana) del tipo salmón, arenque, sardinas o frutos secos, que a su vez son buena fuente de proteínas.
  • La mitad de lo que comes en el almuerzo (o también llamada comida en algunos países hispano hablantes) y la cena, deben ser verduras. Lo ideal sería variarlas cada día para proporcionar al organismo de una amplia gama de vitaminas, minerales, y fibra que contienen.
  • Al menos consumir dos piezas de fruta por día. Por ejemplo para el desayuno o como refrigerio por la mañana o por la tarde.
  • Lo mejor es crear un menú para toda la semana, que te permita planificar el consumo de alimentos saludables y que disfrutes al comerlos. Luego será más fácil escribir una lista, justo con los alimentos que necesitas comprar y hacer la compra de ellos.
Organiza una lista con los alimentos de tú menú

Una vez que hayas anotado todos los ingredientes para realizar las distintas preparaciones de la semana, todo lo que tienes que hacer es calcular para cuántas personas se debe cocinar, para que sepas las cantidades adecuadas por alimento que vas a utilizar. Puedes usar también una aplicación de lista de compras en tu teléfono, para que puedas luego eliminar convenientemente los artículos que vas obteniendo de la lista. Tal vez incluso, quieras compartir la lista con algún familiar o personas que viven contigo, para que en el momento de la compra te puedan agregar productos que no debes olvidar.

 

Elegir adecuadamente al comprar

Ya tienes preparada tú  lista. Así que ya con cabeza fría y  tu estómago lleno (para evitar que tu hambre te dicte lo que compres), puedes empezar a buscar tus alimentos.

Quizás puedes hacer tu compra en pequeños mercados, donde los mismos agricultores pueden venderte sus productos frescos. Si no es así, probablemente debes hacerlo en un supermercado. Por ello, recuerda que como consumidores somos el objetivo de innumerables estudios de marketing. Y cómo se anuncian los productos puede cambiar enormemente nuestro comportamiento durante la compra. El tamaño del carrito, la superficie del piso, el diseño de los productos, los colores elegidos para los diferentes departamentos, la iluminación, la decoración, la psicología de los precios, la música que se reproduce y mucho más, influyen en nosotros, y en la manera como muchos productos finalmente terminan en el carrito de la compra.

La variedad de los alimentos que escojas contribuirá al equilibrio en tu alimentación, y es clave la selección de buenas materias primas. Al comparar precios ten presente la relación cantidad/precio, y no compres lo que de verdad no necesitas. Los alimentos deben adaptarse a tus expectativas, en términos de frescura y calidad!.

 

Disfruta tu menú con todos tus sentidos!

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