Oncología y nutrición: Juntos por el bienestar del paciente

A finales de marzo se celebró en Viena el congreso número 36 de Nutricionistas-Dietistas con el tema: Oncología y Nutrición. Motivo por el cual quisiera hacer un resumen sobre los interesantes temas que se abordaron por los diferentes especialistas: médicos, nutricionistas-dietistas, psicológos, entre otros especialistas.

Para empezar, quisiera definir lo que es el cáncer, y recordar que es la segunda causa de muerte en el mundo. Es una enfermedad a la que pertenecen, en realidad varias enfermedades, y que están caracterizadas por el desarrollo de células anormales que se dividen de manera incontrolable. Ocasionado por cambios (mutaciones) en el ADN dentro de las células. El ADN viene en cada célula en un gran número de genes individuales. Cada uno de éstos genes contiene unas instrucciones que indica a la célula que funciones realizar, como crecer y dividirse. Las mutaciones genéticas suceden con frecuencia durante el crecimiento normal de las células. Pero las células contienen un mecanismo que reconoce cuando ocurre un error y se repara. Si ocurre un error en las instrucciones, puede suceder que la célula sana, detenga su función normal y se convierta en una célula cancerosa, y que permita un crecimiento acelerado, no detenga el crecimiento acelerado de las células, o que cometa errores al reparar errores en el ADN.

Las mutaciones genéticas de nacimiento (heredadas por los padres, y que son un pequeño porcentaje de los cánceres) y las que se adquieren a lo largo de la vida (la mayoría de las que ocurren y no son heredadas), están ocasionadas por factores tales como: el tabaquismo, el tipo de alimentación, el alcohol, la obesidad, la radiación, los virus, químicos que pueden ser agentes cancerígenos, etc. Se podría estimar en cerca de un 50% los factores debido al estilo de vida y del medio ambiente. En un post anterior escribí acerca de los factores de prevención, a través de la alimentación que la World Cancer Research Foundation recomienda (ver aquí el post).

Hay evidencia en como algunos factores nutricionales, ejercen un papel preventivo en el cáncer. Como sería por ejemplo: la relación entre el consumo de fibra, el ajo, los lácteos, y la disminución en el riesgo de desarrollar cáncer de colon. El consumo de verduras y la disminución del riesgo de cáncer de cavidad bucal, laríngeo y faríngeo. El consumo de frutas y el riesgo disminuido de cáncer de pulmón, cavidad oral, laríngeo y faríngeo. La ingesta de café y la disminución del cáncer de hígado y útero. Pero también el consumo de alcohol con el riesgo de cáncer de riñón, así como la lactancia con un papel preventivo para el cáncer de mama. Además de la actividad física regular que se ha visto relacionado con la reducción del desarrollo de carcinomas de colon, mama y útero.

Los tratamientos a través de la quimioterapia, las cirugías, la radioterapia y sobre todo en los últimos años con la inmunoterapia, han traído consigo la posibilidad de combatir en muchos casos el cáncer de manera eficaz, sobre todo cuando se ha diagnosticado rápidamente la enfermedad.

La inmunoterapia es un tratamiento que estimula las defensas naturales del cuerpo a fin de combatir el cáncer. Por medio de sustancias producidas por el cuerpo o fabricadas en el laboratorio para mejorar o restablecer el sistema inmunitario. Ha sido hasta ahora utilizado eficazmente en el tratamiento del cáncer de pulmón, melanomas malignos, cánceres de cabeza y cuello, así como carcinomas del tracto urinario, renal, y algunos tipos de cáncer de mama y carcinomas gastrointestinales.

Es importante la evaluación integral y/o multidisciplinar del paciente, con respecto al tratamiento más óptimo que debe recibir, ya que cada vez será más trascendental la personalización. Es fundamental, vigilar en todo momento su estado nutricional, por medio de parámetros como el peso, y los diferentes componentes corporales (musculo, grasa, hidratación…) y el adecuado manejo de síntomas que puedan aparecer, debidos al propio diagnóstico y/o tratamiento oncológico, para que el paciente pueda tolerar mejor el tratamiento, y así también repercutir positivamente en su calidad de vida.

Espero que muy pronto se hallen muchas respuestas a una gran cantidad de temas de investigación que se están trabajando en el mundo entero de como avanzar en los tratamientos para todos los pacientes, y que las medidas para mejorar el estilo de vida se sigan expandiendo como una herramienta de prevención para combatir esta enfermedad.

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